El legado de Manuel Luna se perpetúa en el campo de fútbol Cristo Pobre tras el anuncio del Ayuntamiento de Huelva de dar su nombre a las instalaciones ubicadas en la Calle Nochebuena de la barriada de la Navidad. Una noticia que ha supuesto una alegría enorme entre los vecinos y que comparte todo el entorno del fútbol onubense.
A sus 80 años, Manuel Luna se ha convertido en el alma máter del Club Deportivo Cristo Pobre y de la Asociación de la barriada de la Navidad al llevar las presidencias de ambas entidades. El consistorio reconoce así la labor de una persona que, de manera desinteresada, ha mejorado la vida de familias humildes y trabajadoras de la barriada.
Pilar Miranda, como alcaldesa de Huelva, ha querido resaltar el trabajo de Manuel Luna recalcando que “gracias a personas como Manuel, los niños y niñas de diferentes generaciones de la barriada han encontrado en él a un segundo padre y a un amigo que ha mejorado su día a día a pesar de las dificultades de cada familia”. Además, Miranda ha subrayado el esfuerzo económico para poder ayudar a todo el barrio “es de admirar el hecho de entrenar y llevar hacia delante todo lo necesario para que el club funcione, incluso sin cobrar un solo euro a familias que no disponen de los recursos necesarios para las actividades deportivas de sus hijos”.
Un hombre de club que ha entrenado y ayudado a cientos de niños y niñas durante todas las tardes y tras los cerca de 30 años desde la construcción del campo. Su labor allí es absoluta, asumiendo cualquier tarea necesaria como el papeleo administrativo del club o mantener impecables las porterías y las equipaciones que él mismo lava y costea.
Con una generosidad inagotable, Luna ha dedicado años de su vida a tender puentes, resolver problemas vecinales y transformar las carencias del entorno en oportunidades de unión y apoyo mutuo para cada uno de sus vecinos.
En un contexto donde los recursos escasean, él ha demostrado que la solidaridad es la herramienta más poderosa para transformar la realidad, convirtiéndose en el alma de un barrio que hoy, gracias a su esfuerzo incansable, camina con el paso más firme y el futuro más claro.
Por último, el Ayuntamiento ha confirmado que los trabajos para la instalación del césped artificial al campo de fútbol están terminando para que se complete la demanda histórica a la que le falta muy poco para convertirse en realidad.

