El Ayuntamiento de Huelva ha dado hoy el pistoletazo de salida a los trabajos arqueológicos de la plaza de la Vera Cruz, conocida popularmente como la plaza Arqueológica. Se trata de una intervención que marca el inicio de un ambicioso proyecto científico destinado a investigar uno de los enclaves con mayor potencial arqueológico del Mediterráneo occidental y a aportar evidencias que permitan esclarecer el papel de Huelva en el origen de Tarteso y como la ciudad más antigua de Occidente.

 

El anuncio se ha realizado en la propia Plaza Arqueológica, donde han comparecido la alcaldesa de Huelva, Pilar Miranda; junto al profesor Roald Docter, de la Universidad de Gante, como director del proyecto. También han asistido el concejal de Cultura y Patrimonio Arqueológico, Nacho Molina; el profesor Alfredo Mederos Martín, de la Universidad Autónoma de Madrid; así como Olga Guerrero, en representación de Ánfora.

 

Durante su intervención, la alcaldesa de Huelva ha destacado que "hoy comienza un proyecto llamado a marcar un antes y un después en el conocimiento de nuestra historia. Dejamos atrás las hipótesis para abrir paso a la investigación científica y al trabajo de un equipo de primer nivel internacional que permitirá conocer con rigor qué esconde el subsuelo de este espacio único".

 

Miranda ha subrayado además que esta actuación forma parte de una estrategia municipal de recuperación del patrimonio histórico, “ya que como recordaréis anunciamos aquí mismo la creación de la concejalía de Patrimonio Arqueológico con la que asumimos el compromiso de convertir la arqueología en una prioridad para Huelva y hoy damos un nuevo paso en ese camino”. En este sentido, la alcaldesa ha recordado que a esta actuación hay que sumar la recuperación de la Plaza de San Pedro, la adquisición del Cabezo de San Pedro, el impulso al futuro parque arqueológico de La Joya o la puesta en valor de la Plaza de la Soledad, “acciones que forman parte de una misma visión de ciudad, porque en Huelva ahora se protege nuestro pasado para construir nuevas oportunidades de futuro".

 

La alcaldesa ha agradecido igualmente la implicación de todas las instituciones científicas participantes y ha puesto en valor la colaboración entre administraciones y universidades como "la mejor garantía para desarrollar un proyecto que puede situar definitivamente a Huelva en el lugar que merece dentro de la historia".

 

Por su parte, el profesor Roald Docter, codirector científico de la excavación, ha explicado que el proyecto culmina más de dos décadas de trabajo e investigación internacional iniciado tras el estudio de los materiales recuperados en Huelva a finales de los años noventa y ha afirmado que “durante años hemos contado con indicios extraordinarios sobre la antigüedad y la importancia de este enclave, pero ahora tenemos la oportunidad de documentarlos en su contexto arqueológico original. Ese es el verdadero valor de esta excavación: obtener datos científicos sólidos que permitan responder a preguntas que la comunidad investigadora lleva planteándose desde hace décadas".

 

Igualmente, el profesor Alfredo Mederos Martín, de la Universidad Autónoma de Madrid, ha destacado la trascendencia científica y patrimonial de esta intervención, subrayando que "después de muchos años de trabajo y de distintos intentos, la colaboración del Ayuntamiento ha permitido hacer posible una excavación en un espacio estratégico del casco histórico que hasta ahora había permanecido inexplorado". Mederos ha recordado que Huelva conserva las cerámicas fenicias y griegas más antiguas documentadas en todo el occidente de Europa y ha señalado que "el gran reto ahora es recuperar el contexto arqueológico que durante décadas no pudo estudiarse adecuadamente, documentar las estructuras con el máximo rigor científico y preservar un patrimonio que puede convertirse en un importante recurso cultural y turístico para la ciudad". En este sentido, ha afirmado que esta actuación supone "una oportunidad para saldar la deuda histórica que Huelva mantenía con su pasado y acercarlo tanto a los onubenses como a quienes visiten la ciudad".

 

Finalmente, Olga Guerrero, directora de Ánfora, ha  explicado que “hace dos años comenzamos este camino con la prospección geofísica encargada por el Ayuntamiento, que nos permitió identificar las estructuras existentes bajo el subsuelo. Ahora damos el siguiente paso: excavar, confirmar toda esa información y construir un conocimiento sólido sobre la evolución histórica de este espacio". Guerrero ha señalado que la intervención supone "el cumplimiento de un sueño largamente esperado por quienes llevamos años trabajando en el patrimonio de Huelva" y ha mostrado su confianza en que los resultados permitan “documentar el urbanismo de la ciudad tartésica y reforzar el reconocimiento de Huelva como la ciudad más antigua del Occidente europeo”.

La actuación, promovida por el Ayuntamiento de Huelva, está liderada por la Universidad de Gante, en Bélgica, y reúne a investigadores de las universidades de Huelva, Sevilla y Autónoma de Madrid junto con la empresa especializada Ánfora. La primera campaña se desarrollará durante el mes de julio y consistirá en la ejecución de dos sondeos estratigráficos en la zona ajardinada de la plaza, seleccionados a partir del estudio geofísico realizado por el Ayuntamiento en 2024, que detectó la existencia de estructuras arqueológicas entre uno y dos metros de profundidad.

 

El objetivo de esta intervención es documentar con metodología científica la secuencia estratigráfica del yacimiento, conocer el estado de conservación de los niveles arqueológicos bajo el freático y obtener la información necesaria para diseñar futuras campañas de excavación de mayor envergadura. Si los resultados confirman el potencial esperado, el proyecto contempla avanzar hacia una excavación más amplia que permita conservar y poner en valor los restos para convertir este espacio en un referente patrimonial y cultural abierto a la ciudadanía.

 

Con esta primera campaña en la Plaza Arqueológica, el Ayuntamiento impulsa una investigación que aspira no solo a ampliar el conocimiento sobre los orígenes de la ciudad, sino también a consolidar un futuro parque arqueológico que permita conservar, estudiar y mostrar a la ciudadanía uno de los espacios históricos más relevantes del Occidente mediterráneo.